El propósito de Dios detrás de los problemas

La vida es una oportunidad para resolver problemas. Los problemas que enfrentamos nos derrotan o nos desarrollan dependiendo de cómo respondamos a ellos. Tenemos dos opciones: pretender ignorarlos o reconocerlos, aprender y crecer. Enfrentar los problemas desde la 2ª opción, nos permite verlos como oportunidades. Desafortunadamente, la mayoría de las personas fallan en ver como Dios desea utilizar esos problemas para bien de nosotros. Las reacciones apresuradas, el abandono, los resentimientos, son algunas de nuestra respuestas a los problemas que detienen el proceso de crecimiento, en lugar de considerar el beneficio del problema. Cada adversidad la podemos cambiar o transformar de amargura a un beneficio, ¡La elección es nuestra! Dios desea que aprendamos a sacar cosas preciosas, lo mejor de entre lo vil o difícil. Todo proceso de maduración requiere TIEMPO y Dios lo tiene. El tiempo en si mismo no hace madurar a nadie, solo las responsabilidades. Las adversidades nos enseñan más que los éxitos. Las personas que ven los problemas como oportunidades, es porque han desarrollado las capacidades necesarias y porque han pagado un precio. Recuerda. Dios usa los problemas en nuestras vidas para darnos DIRECCIÓN, para INSPECCIONARNOS, para CORREGIRNOS, para PROTEGERNOS, para MADURARNOS. Vive cada problema como una oportunidad.

Saúl Montes