Menguar para que crezcas tu

Juan el Bautista como todo hombre de Dios humildemente reconocía que Jesús era el Cristo y que por eso la gente quería escucharlo e ir en pos de El. Algo que a lo mejor sus discípulos aún no alcanzaban a entender hasta este momento. Pero sin lugar a duda la frase que mas impacto me causa es la del versículo treinta: “Es necesario que El crezca, pero que yo mengüe”. Hoy en día todos aquellos que anhelamos agradar a Dios deberíamos decir: “Es necesario que El crezca, pero que yo mengüe”, pero ¿Qué significa menguar?, menguar significa morir a nosotros mismos y permitir que la imagen de Jesús crezca en nuestras vidas. Es una lastima ver como muchos “cristianos” que asisten regularmente a sus Iglesias dejan mucho que desear en su vida cotidiana, puesto que vienen arrastrando costumbres de la vida en pecado. Menguar significa que el viejo hombre que tenemos dentro vaya desapareciendo, no permitirle que haga lo que antes le gustaba hacer, no permitir que se sacie en el pecado, sino que se sacie en la verdad. Definitivamente TODOS necesitamos menguar en nuestra vida, ya sea con nuestros caracteres, con nuestra forma de hablar, con nuestra forma de ver las cosas, etc. Muchos de nosotros no permitimos que Jesús crezca en nuestra vida, porque El no puede crecer sobre un terreno lleno de pecado, pues no hay compatibilidad entre lo santo y lo impuro. Dios quiere crecer en ti, pero necesita una vida que esté dispuesta a menguar, una vida que reconozca sus limitaciones y sus debilidades humanas, pero que también tenga el deseo de salir adelante, de permitir que Jesús gobierne sobre su vida, para que así pueda mostrar en tu vida, la imagen de Cristo. La única forma de permitir que Cristo crezca en nosotros, es comenzar a menguar, evitar el pecado, evitar las ocasiones para que éste llegue a tu vida a tentarte, evitar las compañías que te motivará a fallar a Dios, eso y muchas cosas más te llevaran a que poco a poco vayas menguando a tu viejo hombre y cuando esto comience a ocurrir, Cristo comenzará a crecer, pues existirá un terreno que aunque no perfecto, sí estará dispuesto a que la semilla de la verdad y la santidad crezca en el. ¿Estas menguando a ti mismo o estas creciendo en tu orgullo cada día?, Dios quiere crecer en ti, ¿Por qué no se lo permites?

 

Enrique Monterroza