Saliendo de la zona de confort

Los seres humanos tenemos una capacidad increíble para acostumbrarnos a cosas. Se dice que una vez hacemos algo durante 21 días consecutivos se convierte en una costumbre. Este tipo de rutina ya sea voluntaria o inconscientemente se convierte en la “Zona de confort “. ¿Por qué nos gusta la rutina o zona de confort? Sencillo, representa para nosotros una “Seguridad”, amamos lo conocido y tememos a lo desconocido, somos resistentes al cambio, son pocas las personas que aceptan los nuevos retos y salirse de su zona de confort con entusiasmo. Espiritualmente hablando nos sucede lo mismo. Nos conformamos con ir a la iglesia los domingos y quizás si se puede algún otro día de la semana, para sentarte en la misma silla de siempre y seguir la misma rutina de cantar algunas canciones.Ya sabes que después de la cuarta canción viene la ofrenda y vas y la depositas. Escuchas al pastor y a mitad de predicación te distraes pensando dónde quieres ir a comer y así sucesivamente repites esta rutina semana tras semana. Pero el solo hecho de asistir a la iglesia como una rutina no te provee un crecimiento espiritual, no te convierte en un cristiano ni hace crecer tu Fe, el ser llamado un cristiano depende de tu relación personal y tu Fe en Jesucristo. Tenemos que salir de esa zona de confort y procurar que nuestra relación con Jesús y tu Fe vaya en aumento, que tenga un continuo crecimiento día a día. ¿Te encargas todos los días de alimentar tu cuerpo?

Sabes, ninguno de los hombre que menciona hebreos 11:32-34 fueron perfectos, todos cometían errores igual que tú y yo, lo que distinguió verdaderamente a estos hombres fue su Fe. Todos decidieron salir de su zona de comodidad y aceptar los retos que Dios colocó en sus manos. Quizás hoy te llegó el momento de decir sí a los retos que Dios te ha estado lanzando, llegó el momento de dejar de ser un cristiano de rutina y hacer que nuestra fe crezca y pase a otro nivel.

 

Reflexiones cristianas