Un solo Dios, un solo mediador

1ª Timoteo 2:5

“Pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre”

Observemos la frase, por qué hay un solo Dios. Los ciudadanos del Imperio Romano adoraban a muchos dioses y en nuestro tiempo, la gente en general, adora a muchos dioses. Las personas se entregan a cosas que, considerando el grado de entrega y dedicación que se les otorga, y la influencia que ejercen, podríamos llamar “dioses”, como por ejemplo, el entretenimiento en sus muy variadas formas, que se ha convertido como una necesidad religiosa para muchas personas. Otros luchan denodadamente por alcanzar una gran notoriedad. Hombres y mujeres a veces sacrifican virtud, honor, para logar la fama. Por ellos decimos que la gente hoy tiene una gran variedad de dioses a quienes sigue “religiosamente”. Pero la Biblia afirma que hay un solo Dios y el es el Creador. Y la frase continúa: y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre. En los tiempos del Antiguo Testamento el israelita acudía al templo, donde había muchos sacerdotes. El podía acercarse a Dios por medio de ellos. Pablo estaba diciendo que en la nueva época de la gracia, hay un solo Mediador a quien debemos ir. No necesitamos acudir a ningún ser humano. Ya hay un Mediador entre Dios y el hombre. Necesitamos un mediador, necesitamos un sacerdote, y tenemos uno, el Gran Sumo Sacerdote. En los tiempos del Antiguo Testamento, el patriarca Job, como vemos en su libro 9:33 clamó diciendo: No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre ambos. En efecto, él estaba clamando: “¡Ah, si hubiera alguien que pudiera asirse de la mano de Dios y luego asir mi mano y unirnos a los dos, para que pudiera existir comunicación y comprensión entre nosotros!” Hoy nosotros tenemos un mediador, el Señor Jesucristo ha venido. Él tiene Su mano puesta en la mano de la Deidad porque Él es Dios. Y Él puede salvar hasta lo sumo porque Él es Dios, y porque ha pagado el precio de su salvación y la mía. Él es un Mediador porque también se hizo hombre. Él puede tomar mi mano; Él me comprende. Él te comprende, y puedes acudir a Él. El te ama, y quiere rodearte con Su brazo.
Escuela Bíblica, siguiendo al maestro