Una vida auténticamente cristiana

Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1-2

Romanos 12:1-2 presenta la esencia y sentido práctico de la vida auténticamente cristiana. Estos dos versículos son una declaración de la ética cristiana que, a modo de resumen, tienen un paralelo con el gran discurso de Cristo conocido como el Sermón del Monte y marcan para el discípulo de Cristo un rumbo diametralmente opuesto a la ética del mundo que lo rodea. La transformación continua de la vida del creyente es el mensaje fundamental de estos dos versículos. Para lograr esto es necesaria la entrega total al señorío de Jesucristo. El texto presenta un llamado al estilo de vida del creyente que lo afecta radicalmente en su relación con Dios, en su relación con el mundo y su sistema, y en su relación consigo mismo en la comunidad de fe. Es un llamado a colocarse bajo el señorío de Jesucristo para servirle sólo a él. El pensamiento del texto bien puede resumirse en dos propuestas: primera, la vida auténticamente cristiana se caracteriza por una entrega total en servicio al Señor (v. 1); segunda, la vida auténticamente cristiana se caracteriza por una constante transformación que sigue el sendero de la voluntad de Dios (v. 2). Este planteamiento pone de relieve el compromiso del creyente con su fe para que demuestre con su conducta que ha tomado en serio el llamamiento de Dios.

 

Reflexiones cristianas